Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntáis por teléfono y por formulario. Si te falta alguna, escríbenos y la añadimos.
Acceso y admisión
Acceso y admisión
No. Que no haya una nota de corte equivalente a la española no significa que el proceso sea menos exigente: significa que la admisión se decide con otros criterios. Las facultades europeas con las que trabajamos evalúan razonamiento científico, motivación vocacional y capacidad de adaptación intercultural mediante exámenes propios y entrevistas, y hay candidaturas que no salen adelante. Por eso analizamos cada perfil antes de presentarlo, para no gastar una convocatoria en una facultad donde no es admisible.
Sí, aunque no todas valen lo mismo y conviene saberlo antes de elegir. Quedan seis vías —repetir la fase de admisión, esperar a las resultas de octubre, la privada española, otro grado sanitario a la espera de traslado, la FP sanitaria y una facultad europea que admite por perfil, con título reconocido en la UE— y no son equivalentes ni en coste ni en probabilidad. Cuál es realista para ti depende de a cuántas décimas estés del cierre más bajo del curso, y esa cuenta se hace antes de decidir nada.
Es una vía que existe, pero funciona bastante peor de lo que suena. Las pasarelas dependen de un cupo reducido de plazas por cambio de estudios que cada universidad fija en su normativa de admisión y que se resuelve por expediente: no está garantizado, y los créditos que se convalidan los decide la facultad de destino asignatura a asignatura. El escenario que hay que contemplar no es «pierdo un año», sino «termino una carrera que no elegí».
Es un procedimiento existente, pero conviene ser transparentes sobre su dificultad: el traslado exige superar un nuevo proceso de admisión en una facultad española, con plazas limitadas y fuerte competencia, y la convalidación de asignaturas la decide la facultad de destino. Por eso, para muchos estudiantes la decisión que acaba saliendo mejor es completar los seis años fuera y volver para el MIR, donde el título tiene exactamente la misma validez. Lo tramitamos cuando el traslado es realmente la mejor opción para ese caso, no como argumento de entrada.
Sin la nota de corte de Medicina quedan seis vías: repetir la fase de admisión, esperar a las resultas de octubre, la privada española, otro grado sanitario a la espera de traslado, la FP sanitaria y una facultad europea que admite por perfil, con título reconocido en la UE. No son equivalentes en coste ni en probabilidad.
Estudios y titulación
Estudios y titulación
Sí, pero conviene distinguir dos regímenes que circulan mezclados. Un título de médico expedido en un Estado de la UE se reconoce en España por la vía de las cualificaciones profesionales —el Real Decreto 1837/2008 obliga a la autoridad española a reconocerlo automáticamente, con los mismos efectos que un título español—, no por la homologación académica, que es el procedimiento previsto para los títulos de fuera de la UE: no hay reválida ni comparación de planes de estudio. Los trámites concretos y sus plazos dependen del país donde estudies y del momento en que lo hagas, así que conviene confirmarlos con la administración competente antes de planificar.
Los grados de Medicina europeos impartidos en inglés piden habitualmente un B2 acreditado, pero el requisito que te vincula lo publica cada facultad: qué nivel exige, qué certificados admite, con qué antigüedad y si acepta su propia prueba o entrevista como alternativa. Y hay dos idiomas distintos en juego, que conviene no confundir: el del aula y el de las prácticas clínicas. Por eso lo medimos antes y no en septiembre: en la Evaluación Inicial se comprueba tu nivel real y si necesitas preparación intensiva antes de presentar la candidatura.
Depende del perfil económico, académico y vital de cada estudiante, y de en qué facultades ese perfil es realmente admisible. Gestionamos directamente estas universidades europeas: Medical University of Bialystok (Bialystok, Polonia), Riga Stradiņš University (Riga, Letonia), Comenius University (Bratislava, Eslovaquia), Lithuanian University of Health Sciences (Kaunas, Lituania), Charles University — 3rd Faculty of Medicine (Praga, República Checa), University of Zagreb (Zagreb, Croacia). En la Evaluación Inicial Gratuita se descartan las que no encajan antes de presentar ninguna candidatura.
Depende de con qué lo compares, y hay un malentendido que deshacer antes: las matrículas bajísimas que se leen sobre Polonia o Chequia son las de los programas impartidos en el idioma local, no las de los programas en inglés, que son a los que damos acceso. En las universidades que gestionamos la matrícula va de 12.000 € al año (School of Medicine — University of Zagreb) a 16.000 € (Charles University — 3rd Faculty of Medicine), y una privada española va de 13.500 € a 24.260 € al año: los rangos se solapan por abajo, así que no vamos a decirte que salir siempre salga más barato. La diferencia sostenida está en el coste de vida: 500 € – 850 € al mes en las ciudades donde gestionamos plaza (Zagreb, Bratislava, Praga, Kaunas, Białystok, Riga), frente a 950 € – 1.720 € en Madrid y 900 € – 1.570 € en Barcelona.
Sí: un título de médico expedido en un Estado de la UE se reconoce en España por la vía de las cualificaciones profesionales, no por la homologación académica. El Real Decreto 1837/2008 obliga a la autoridad española a reconocerlo automáticamente, con los mismos efectos que un título español: no hay reválida ni comparación de planes de estudio.
Sí: un título de Medicina obtenido en otro Estado miembro de la Unión Europea da acceso a la convocatoria anual del MIR en las mismas condiciones que uno español —mismo examen, mismo baremo y adjudicación por orden decreciente de puntuación—. La convocatoria distingue a los aspirantes por su situación administrativa, no por el país donde estudiaron.
Los grados de Medicina europeos impartidos en inglés piden habitualmente un B2 acreditado, pero el requisito vinculante lo publica cada facultad: si exige certificado —hay facultades que no—, cuáles admite, con qué antigüedad y si ofrece una prueba propia como alternativa. El inglés del aula y el idioma de las prácticas clínicas son asuntos distintos.
Aspectos económicos y MIR
Aspectos económicos y MIR
Sí en cuanto al acceso, y conviene ser exactos sobre qué significa eso. Un título de Medicina obtenido en otro Estado miembro de la UE da acceso a la convocatoria anual del MIR en las mismas condiciones que uno español —mismo examen, mismo baremo y adjudicación por orden decreciente de puntuación—; lo que la convocatoria distingue es la situación administrativa del aspirante, no el país donde estudió. Lo que no cambia es la dificultad: el MIR sigue siendo el mismo cuello de botella para todo el mundo, y el número lo pone tu preparación, no tu facultad.
Seis años de Medicina en inglés en una facultad europea cuestan entre 112.800 y 146.400 euros: de 12.000 a 16.000 euros de matrícula al año, más 500 a 850 euros al mes de coste de vida durante los seis. Fuera de esa cifra quedan vuelos, seguro, material, tasas de candidatura y los honorarios de quien gestione el proceso.
Nuestro proceso y servicios
Nuestro proceso y servicios
Son cinco etapas, y conviene saber qué pasa en cada una antes de empezar: 1) Evaluación Inicial Gratuita — 40 minutos con un asesor, Test Laënnec y estudio académico personalizado, sin coste. 2) Admisión — preparación de los exámenes de cada facultad, traducciones juradas y legalizaciones gestionadas por IMG, y candidaturas presentadas en paralelo. 3) Matriculación — legalizaciones, apostillas, visado y nostrificación. 4) Alojamiento — Hosting Program, con verificación legal del contrato y matchmaking de convivencia. 5) Acompañamiento durante la carrera — Buddy Program, Care Program y la comunidad IMG en destino.
Puede pasar, y conviene decirlo antes de firmar y no después: ninguna candidatura está garantizada. Lo que sí se puede reducir es el riesgo, presentando el expediente en paralelo a varias facultades en vez de jugárselo todo a una convocatoria. Si aun así no sale, revisamos contigo qué ha fallado y te acompañamos a la siguiente convocatoria del mismo curso académico sin coste adicional, en los términos del servicio que hayas firmado.
Puedes, y en varios supuestos compensa hacerlo solo: ninguna norma exige un intermediario, y con un único destino decidido, el inglés acreditado, el expediente traducido y apostillado con meses de margen y alguien sobre el terreno a quien preguntar, el proceso es autogestionable. Lo que decide no es cuánto sepas del trámite, sino cuánto toleras quedarte sin plaza este curso: nada de eso te protege de las dos cosas que de verdad la hacen perder, un error documental en una cadena que depende de terceros y no superar la prueba de acceso. Con plan B y tiempo por delante, adelante por tu cuenta. Si te lo juegas entero a una sola candidatura, lo que baja el riesgo es presentarse a varias facultades en paralelo, y eso es lo que hacemos: varias candidaturas a la vez con las traducciones juradas y las legalizaciones resueltas de principio a fin.
La nota de corte de Medicina en España no la fija la universidad: es la calificación del último alumno que obtiene plaza, y no queda cerrada hasta octubre. Hasta entonces no hay nada que decidir en caliente: quedan cuatro vías abiertas —esperar las resultas, repetir la fase voluntaria, la privada española o una facultad europea que admite por perfil.
Para candidatura y matrícula en una universidad europea, el núcleo es el título de Bachiller y la certificación académica: primero se apostillan conforme al Convenio de La Haya y solo después se traducen por traductor jurado. Invertir ese orden obliga a repetir la traducción, porque la apostilla se estampa sobre el original. La lista vinculante la publica cada facultad.
Ninguna norma exige contratar un intermediario para entrar en una universidad europea de Medicina: el proceso es público y autogestionable. Lo que decide no es la información, sino la tolerancia al fallo: una sola candidatura convierte un error documental o una prueba suspendida en un curso perdido, y presentarse a varias a la vez multiplica el trabajo.